Para
iniciarse en la Historia Escolar Chilena.
Ley
de Instrucción Primaria Obligatoria: un Debate Político.
Teniendo esto en claro, y como procederemos a explicar
posteriormente, la postura que genera la creación de una Ley de Educación
Primaria Obligatoria sólo puede ser una sola: a favor.
El contexto social del país era, como ya hemos
mencionado, de finales de una guerra que aunque se ganó, costó al país mucha
gente útil en la fuerza trabajadora que movería al país los siguientes años.
Chile requería trabajadores que ayudarán a recuperar las pérdidas, y la manera
más fácil de conseguir trabajadores era hacer trabajar a los niños tan pronto
les fuera posible. El trabajo infantil no era visto en ese entonces de la
manera que es vista ahora, por lo cual no es conveniente hacer juicios, pero sí
debe decirse que al verse una familia obligada a generar ingresos y teniendo el
niño un mínimo de conocimientos que le
fueran suficientes para tener una ocupación, se vería “presionado” (quizá
incluso forzado) a trabajar para generar dinero. Se recalca el hecho de que no
es conveniente emitir juicios si no se tiene un dominio del contexto de la
situación, pero la falta de educación en un trabajador hace que este sea
dependiente de lo poco que pude hacer debido a su poca preparación laboral,
viéndose sometido a trabajos que generan un gran desgaste físico porque no
tiene la posibilidad de cambiarse a un trabajo más conveniente debido a su
falta de preparación. Los niños que entraban a una edad temprana a trabajar no
tenían más opciones que seguir en esos trabajos durante mucho tiempo porque no
sabían hacer nada más. Una de las ideas dentro de la Ley era que se evitara
esto a base de enseñarles más contenidos dentro de los pocos años que
alcanzasen a estudiar para que al menos tuviesen un rango más amplio de
elección al buscar trabajo. Puede decirse entonces que el contexto social apoya
una Ley que obligue a cursar un mínimo de cursos escolares.
Los objetivos de las políticas sociales y educacionales
de esos tiempos no diferían mucho entre ellas, las cuales eran generar
trabajadores competentes (a grandes rasgos). Bajo la premisa de que más conocimiento
ayuda a una persona a mandar mejor y cumplir mejor, el tener más tiempo a un
niño en la escuela ayuda a que este sea capaz de cumplir mejor una labor
determinada, o que aprenda más rápido y/o mejor un oficio cuando llega el
tiempo en que tenga que hacerlo. Usando como ejemplo oficios usuales de principios del siglo pasado, el parámetro
ideal a cumplir era tener obreros que invirtieran bien el tiempo usado
trabajando y esto se lograba teniendo trabajadores que fueron inteligentes, así
se mejoraba la producción, como podían ser un sastre que usara la mayor parte
de la tela o un panadero que hiciese rendir mucho la harina. Entonces los
objetivos que se tenían en ese tiempo se llevaban a cabo de mejor manera
preparando a los niños con más educación. He aquí un punto importante, pues no
era calidad lo que se buscaba dar sino cantidad (la eficacia de esto puede
ponerse en duda sin hurgar demasiado en el tema, pero nuevamente volvemos a un
[contextos diferentes / opiniones diferentes]). Se explica ese punto en el
siguiente parámetro a considerar pero notando que puede argumentarse que el
objetivo de la Educación y la Ley de Educación Primaria Obligatoria de
comienzos del siglo pasado van de la mano.
¿Quien se encarga de lograr una asistencia a las escuelas?
La respuesta más apropiada serían los padres, pero se establece que no son
gente que quiera perder mano de obra fácil de conseguir a cambio de un hijo más
educado que, como no pueden ver una utilidad puntual y a corto plazo para sus
conocimientos, no les sirve como familia. Los proyectos originales encargan a
diferentes personas la dirección de las escuelas municipales y el que velen por
su funcionamiento. Pero no establece puntualmente qué es lo que estas personas
deben hacer para asegurar un aprendizaje, por lo tanto no se nota que valga la
pena tener obligatoriamente estudiando a los niños. Entra también a la
discusión el aporte económico que recibe cada escuela, siendo obligación de la
municipalidad en la que se encuentra cada recinto el preocuparse de mantenerla
y movilizar a los niños para mantener cierta asistencia, pero no es la
municipalidad quien se encarga de los currículos impartidos en cada escuela
sino un gobierno central y los sostenedores particulares de cada una. Esto
genera una cadena de injerencias que obliga a impartir una educación que no se
ajusta a las realidades de cada zona, y esto a su vez contradice los objetivos
porque cada zona requerirá tipos de trabajadores diferentes, pero a todos se
les está enseñando lo mismo en las escuelas municipales. Aun así, se ve al
menos una intención en quienes dirigen las escuelas que los alumnos aprendan
algo que pueda serles útil.
Pero el parámetro más importante a considerar en el éxito
o fracaso de la aplicación de estas leyes es la influencia que tienen sobre las
personas directamente afectadas por ella, por lo cual debe hacerse la pregunta:
¿Cuál ha sido la diferencia entre que no se obligue y si se haga a estudiar a
los niños? Y la respuesta parece ser simple: se sienta un precedente. Hoy en
nuestro país un joven puede estudiar hasta 4to medio avalado por el Estado,
siendo que tiempo atrás la cobertura llegaba sólo hasta 8vo básico y mucho
antes solamente hasta 4to básico. ¿Por qué se ha hecho necesario ampliar el
curso mínimo requerido para formar parte de la sociedad como una persona
mínimamente preparada? Porque la sociedad lo exige. Es la influencia y los
resultados que se tuvo de tener una educación mínima obligatoria a principios
del siglo pasado que hoy se puede garantizar que todo chileno o persona que
estudie en este país puede cursar hasta 4to medio si así lo desea y luego
continuar con su educación si se cree suficientemente preparado. Y es también
gracias a esa obligatoriedad que dentro de la educación actual deben entregarse
contenidos que permitan a los alumnos porque ya está sentado el precedente.
Es por eso que la aplicación de una Ley de Obligación de
Educación Primaria, a pesar de todos los fallos que pudo tener en su discusión
y redacción ha sido útil hasta el día de hoy, porque sentó las bases para el
sistema actual, que no es perfecto, pero que puede discutirse y es influido por
factores que fueron detectados a medida que se modificaba la original. Así que
al menos, como una versión de “prueba” del sistema que tenemos hoy, ha sido una
Ley exitosa.

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